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Jerónima Blanco y Fernando cabo, el ejemplo de las víctimas inocentes.


NOTA DE VREDONDOF : en su dia cuando publique la noticia de este desenterramiento , puse 
Que "BESTIAS" somos los humanos ... no creo que haya ninguna raza animal tan sanguinaria ...

pues me sirve esta frase para este articulo de hoy.
Mas abajo pongo enlaces a los dos publicados al respecto

Una de las exhumaciones más recordadas de estos 10 años; ejemplo de la labor de recuperación de restos de personas que eran inocentes en mayúsculas, y fueron asesinadas. Jerónima Blanco, embarazada, 22 años, y su hijo Alfonso Cabo, de tres años; murieron a tiros de pistola en su casa de Flores del Sil, y soterrados en el huerto hasta el 13 de julio de 2008.

La Guerra Civil ha dejado episodios de gran crueldad, pero pocos impactan tanto como la historia de Jerónima Blanco y su hijo Fernando, cuyos cuerpos fueron encontrados en julio de 2008 por la Asociación para la Memoria Histórica en una fosa dentro un pequeño chamizo de una casa en el barrio de Flores del Sil (que antes era el huerto de la vivienda). 

Esta joven ponferradina, en avanzado estado de gestación y con sólo 22 años, fue paseada y tiroteada el 23 de agosto de 1936 junto a su hijo, de 3 años, por un grupo de falangistas. El objetivo era forzar la entrega de su marido, Isaac Cabo Pérez, quien había huido al monte Pajariel nada más estallar la contienda, temiendo la represión debido a su afiliación sindical y a las ideas políticas de buena parte de su familia, vinculada a la izquierda. 

Isaac aprovechaba la oscuridad de la noche para bajar del monte y visitar a su mujer y a su hijo, pero esa noche de agosto lo que encontró fueron los cadáveres de Jerónima y Fernando, que yacían inertes junto al camino, al lado de la casa. 

El deshonor de los inocentes sirvió de escaparate ejemplarizante

Unos cuerpos que no sólo fueron vistos por Isaac sino que, demostrando la crueldad y la frialdad del enfrentamiento fratricida, pudieron ser contemplados por las decenas de personas que en aquellos días viajaban hacia Galicia a través de la antigua carretera Orense. Más de tres días estuvieron a la intemperie los cuerpos sin vida de Jerónima y su hijo antes de ser enterrados.
Después, Isaac, camino ya de Asturias, conoció también el asesinato de su padre. 
Cabo sería arrestado en Santander y condenado a 30 años culpado de adhesión ala rebelión. 

La hermana de Jerónima sólo descansó al recuperar los restos

Fue también destaco el hecho de que la hermana de Jerónima, Amalia Blanco, falleció en febrero de 2009, sólo un día después del homenaje que la ciudad de León rindió a la represaliada y su hijo. Las dos hermanas fueron enterradas juntas.
Ponferrada negó la calle y el homenaje que la capital de la provincia sí  dispuso.


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