NOTA DE VREDONDOF : en su dia cuando publique la noticia de este desenterramiento , puse
Que "BESTIAS" somos los humanos ... no creo que haya ninguna raza animal tan sanguinaria ...
pues me sirve esta frase para este articulo de hoy.
Mas abajo pongo enlaces a los dos publicados al respecto


Esta joven ponferradina, en avanzado estado de gestación y con sólo 22 años, fue paseada y tiroteada el 23 de agosto de 1936 junto a su hijo, de 3 años, por un grupo de falangistas. El objetivo era forzar la entrega de su marido, Isaac Cabo Pérez, quien había huido al monte Pajariel nada más estallar la contienda, temiendo la represión debido a su afiliación sindical y a las ideas políticas de buena parte de su familia, vinculada a la izquierda.

El deshonor de los inocentes sirvió de escaparate ejemplarizante
Unos cuerpos que no sólo fueron vistos por Isaac sino que, demostrando la crueldad y la frialdad del enfrentamiento fratricida, pudieron ser contemplados por las decenas de personas que en aquellos días viajaban hacia Galicia a través de la antigua carretera Orense. Más de tres días estuvieron a la intemperie los cuerpos sin vida de Jerónima y su hijo antes de ser enterrados.
Después, Isaac, camino ya de Asturias, conoció también el asesinato de su padre.
Cabo sería arrestado en Santander y condenado a 30 años culpado de adhesión ala rebelión.
La hermana de Jerónima sólo descansó al recuperar los restos
Fue también destaco el hecho de que la hermana de Jerónima, Amalia Blanco, falleció en febrero de 2009, sólo un día después del homenaje que la ciudad de León rindió a la represaliada y su hijo. Las dos hermanas fueron enterradas juntas.
Ponferrada negó la calle y el homenaje que la capital de la provincia sí dispuso.